Permite la salvaguarda de los datos, aplicaciones, base de datos y sistemas operativos de eventuales fallos de hardware u otro tipo de errores. Suficientemente escalable como para abarcar cientos de equipos con distintos sistemas operativos, cuenta con técnicas inteligentes de transferencia y almacenamiento de datos, además de la automatización basada en políticas que permiten aumentar la protección de la información y reducir los costos y tiempo dedicado a administración.